lunes 12 de julio de 2010

El frío calor de mi almohada medio vacía de recuerdos.
Fingir que no me has visto, girar la cabeza y seguir caminando.
Llorar, llorar sangre por los momentos que no vivimos.
Por los momentos que no brindamos.
Y llegar, yo sin ti, y tu sin mi. Eso sería la definición de la perfección.
Tener el alma vacía de primaveras.
Tener el alma vacía de caminos alternativos.
Dirigiendo ejércitos de odio sin patria que defender ni enemigo al que atacar.
Me enamora la manera en la que me odias.
Volver, como nunca hiciste, como nunca me importó, como nunca me engañaste y como siempre... me lo creí.
Elegir el camino de hielo es largo y la suerte te la da espalda, pero mientas, yo me bajo en Central.
Donde todo el mundo espera, pero aún no saben a quien.

martes 8 de junio de 2010


Ya no recuerdas que era eso de que algo latiera en tu pecho.
Ya no recuerdas ni el dolor ni el placer de ver una sonrisa, porque no eres capaz de provocarlas.
Todo parece que resbala en tu corazón de hielo. En cuanto se empieza a derretir, alguien lo vuelve a joderlo todo.
Y así día tras día, así, vas viendo como la vida pasa y el reloj no perdona.
Y así, así te vas dando cuenta de lo rápido que cambias, de lo fácil que es olvidar.
De lo fácil que resulta llenar los pulmones de aire y los ojos de lágrimas.
De lo fácil que fue asumir el ‘’no va a existir nadie igual’’
Esto son los no-sentimientos, el arrepentimiento y el querer volver a amar, o algo asi creo que era…
Como si nada del pasado hubiera existido, y que tu olor se quede para siempre en mi almohada.
Punto y aparte.
O mejor, unos puntos suspensivos que te guiaron otra vez a mí.
Como si habláramos de reyes magos y estrellas fugaces.
El desastre de esta vida, el sin sentido de las cosas y el vacío existencial de tener el alma rota y nadie que sea capaz tener una aguja y un hilo para coserla.
Si, así se podría resumir todo: El corazón de hielo en el congelador y la manta individual en el sofá.

miércoles 26 de mayo de 2010

Zaidita, eres tonta.

Porque el tiempo pasa lento, y sangra.
Las heridas no cicatrizan y los golpes no se alivian con hielo.
La alergia hace que te pice el paladar y se te despelleje la piel de la nariz.
Que te quedes con cara de bobo mirando mi cara de boba.
Volver a sentir, que se derrita de una puta vez, nada se alivia con hielo.


Nada se alivia con hielo, excepto otra, otra, otra, otra y otra copa más.

martes 18 de mayo de 2010

video

miércoles 12 de mayo de 2010

Cuando una calada ya no es suficiente para que se te rompa el pecho en dos.
Cuando te quemas los labios y el último suspiro te sabe a muerte, y te asfixias en tu propio humo.

Lo que ahoga, asfixia y mata, me hace sentir más viva.

Porque el bus no aparece, el tiempo corre y yo tengo las piernas demasiado cortas para alcanzarlo.

Otra vez es mañana.

Otra vez.

viernes 7 de mayo de 2010

La luz está apagada,

el teléfono no suena, otra vez te has vuelto a ir para siempre.
Al fondo a la derecha, donde el pasillo esté menos iluminado, saldré a buscarte. Pero siempre llego tarde.
Siempre llegué tarde.
Las camas invidivuales donde duermen dos personas, las pinceladas rápidas y nerviosas, y el olor de tus manos a tabaco.
Las memorias de nuestro olvido, escritas con sangre en la esquina más sucia de la cuidad.
Lo siento, siempre llegué tarde, pero esta vez... Esta vez te lo avisé.

domingo 2 de mayo de 2010

Soy una princesa:
Al principio no quise creer mucho en eso de que las flores se marchitan.
Porque mis flores siempre eran de colores, pero nunca sabes cuando se apagan.
Y mírame, aqui sigo, esperando a que los colores se vuelvan grises.
Nunca se sabe cuando las flores se marchitan, porque hasta en primavera
pueden morir.
Soy una princesa, y no lo supe hasta que me dijeron que creciera y dejara de ver dibujos.
Soy una princesa, que se desengaño del principe azul, y del alargador de pene de la teletienda.