lunes 12 de julio de 2010

El frío calor de mi almohada medio vacía de recuerdos.
Fingir que no me has visto, girar la cabeza y seguir caminando.
Llorar, llorar sangre por los momentos que no vivimos.
Por los momentos que no brindamos.
Y llegar, yo sin ti, y tu sin mi. Eso sería la definición de la perfección.
Tener el alma vacía de primaveras.
Tener el alma vacía de caminos alternativos.
Dirigiendo ejércitos de odio sin patria que defender ni enemigo al que atacar.
Me enamora la manera en la que me odias.
Volver, como nunca hiciste, como nunca me importó, como nunca me engañaste y como siempre... me lo creí.
Elegir el camino de hielo es largo y la suerte te la da espalda, pero mientas, yo me bajo en Central.
Donde todo el mundo espera, pero aún no saben a quien.